La piel ¿se va de vacaciones?


SOMOS POCOS LOS SERES HUMANOS QUE AGRADECEMOS A LA NATURALEZA LOS MARAVI­LLOSOS TEJIDOS QUE POSEEMOS. NUESTRO ÓRGANO CUTÁNEO NOS DEFIENDE TODOS LOS DÍAS DE LAS AGRESIONES AMBIENTALES, DE LA LUZ, EL CALOR, EL FRÍO, LOS MICROBIOS, LOS PRODUCTOS QUÍMICOS, ES NUESTRO ABRIGO Y NUESTRO AIRE ACONDICIONADO. TRABAJA INCANSABLEMENTE ABSORBIENDO RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA, REGULANDO NUESTRA TEMPERATURA, PROTEGIÉNDONOS DE INFECCIONES, EVITANDO QUE SE NOS META EL AGUA, ADEMAS NOS HACE HERMOSOS Y ATRACTIVOS ANTE LOS OJOS DE LOS DEMÁS, POR LO QUE SU CUIDADO NOS PERMITIRÁ LA ACEPTACIÓN DE LA SOCIEDAD Y MANTENDRÁ NUESTRA AUTOES­TIMA A LO LARGO DEL TIEMPO.

Cuando salimos de vacaciones nuestra piel trabaja el doble, sus funciones de defensa tienen que estar al 100% son el blanco de las radiaciones solares y tiene que echar mano de mecanismos de defensa para adaptarse a la situación. La mayoría de la gente piensa que broncearse es saludable, pero es una respuesta a la agresión sufrida por la luz del sol.

Nuestra estrella brillante, el sol, emite radiaciones que abarcan un amplio espectro, va desde los rayos gama a la radiación infrarroja. Afortunadamente las ondas electromagnéticas de longitud muy corta (menores a los 200 nm), rayos gama, rayos X y luz UVC (200-290 nm de longitud de onda), no son capaces de pasar la atmósfera terrestre íntegra, evitando que los seres vivos mueran de tumores cutáneos malignos. Aún así, la luz ultravioleta que comprende la radiación de entre 200 a 400 nm, y consta de tres tipos de luz, UVC (200-290) que solo pasa en pequeñas cantidades la capa de ozono de la atmós­fera, en cambio la UVB (290 a 320 nm) alcanza la corteza terrestre cada vez en mayor dosis debido a la pérdida de integridad de las defensas atmosféricas del planeta y la UVA (320-400nm) llega a la superficie terrestre en un 90 a 95%.

La UVB no penetra profundamente en la piel, sus efectos princi­pales ocurren en las capas superficiales de la epidermis y sobretodo en la capa basal, donde las células cutáneas se reproducen. La radia­ción provoca la formación de foto productos (Dímeros de pirimidina) al chocar y causar fractura de las moléculas de DNA. A consecuencia de éste daño, se activan mecanismos de defensa como la oxidación de la melanina pre-formada y almacenada en la epidermis causando oscurecimiento de la piel como respuesta al daño (bronceado).

Como consecuencia de la agresión solar existen cambios de po­sición en las moléculas que forman nuestros ácidos nucléicos (muta­ciones) y se activan proteínas que tratarán de reparar la información genética.

Por su parte la luz ultravioleta A, penetra más profundamente provocando daño en las células capaces de producir proteínas es­ tructurales de la piel (colágena y elastina). Los efectos de la inflama­ción a largo plazo, favorecen la aparición de enzimas destructoras de éstas proteínas (Metaloproteinasas), haciendo la piel laxa y arrugada. Con el tiempo, los mecanismos reparadores fallan, las mutaciones se reproducen y aparecen células malignas, manchas, dilataciones de los vasos, la piel se vuelve seca y flácida, en una palabra, se oxida y envejece en forma prematura.

Podemos evitar quemaduras y daño de la piel a largo plazo, disfrutar de las vacaciones sin quemarse es importante. No es tan complicado, sólo hay que observar algunas recomendaciones que la Fundación Mexicana para la Dermatología ha emitido para incrementar la se­guridad de las personas a éste respecto:

 

 

 
  • Ropa: Para realizar actividades al aire libre se recomienda el uso de ropa de algodón, seda o fibras de tejido cerrado. Camisas de manga larga y pantalón o falda larga. Las telas oscuras brindan mejor protección. Recientemente han aparecido tejidos que proporcionan alto grado de protección anti solar, muchos de estos artículos pueden adquirirse en tiendas deportivas o por internet o a directamente a través de nuestro sitio web.
  • Sombra: El estar bajo la sombra confiere aproximadamente de un factor de protección 7. El uso de sombrillas, lonas y techum­bres es recomendable en toda escuela, alberca o campos deportivos(sobre todo aquellos que puedan llevarse al cabo bajo techo). El uso de gorras y sombreros con 7.5 cm por fuera del límite de la cara son recomendables.
  • El ojo es un órgano que se ve afectado en forma importante por la luz. El uso de lentes oscuros preservará la salud ocular. Los lentes deben estar certificados en cuanto a la capacidad para filtrar luz ultravioleta
  • Vidrios de Ventana: En lugares muy soleados el solo uso de gano o si se padece: Lupus eritematoso, dermatomiositis, vitíligo, melasma, xeroderma pigmentoso, cualquier tipo de cáncer de piel y alguna otra enfermedad que su médico le haya comentado que se active con la luz. vidrios protectores puede evitar la penetración de luz ultravioleta B. No confiarse, utilizar filtro solar si se permanece mucho tiempo junto a una ventana grande o en el coche ya que los vidrios no polarizados dejan pasar la luz UVA. Las nubes no evitan el paso de la luz, el 90% de la radiación pasa. Es común que se presenten quemaduras seve­ras en un día nublado.

          • Maquillaje: Las bases de maquillaje sin factor de protección agregado solo tienen un poder de protección muy temporal entre 3 y 4 de SPF. Existen algunos maquillajes que contienen filtros sola­res más efectivos, sin embargo no se puede confiar en el poder del maquillaje para evitar la penetración de la luz. Su uso se debe asociar con un filtro solar mayor del 15.
          • El uso de filtros solares es recomendable diariamente antes de salir de casa, se aconseja una re-aplicación cada 3 horas y esperar 30 minutos antes de exponerse a zonas acuáticas y con sudoración copiosa. Aplicar la cantidad suficiente dependiendo de la región a proteger. Enfatizar el filtro en áreas de calvicie, labios, orejas, hombros y dorso de los pies. El factor de protección deberá ser mayor de 30 y se debe utilizar el más adecuado para cada tipo de piel. Consulte a su dermatólogo. Vigilar la fecha de caducidad del filtro.
          • Existen medicamentos que pueden favorecer las quemaduras solares, entre ellos están antibióticos como las tetraciclinas y las qui­nolonas; diuréticos (hidroclorotiazida), anti-inflamatorios (piroxicam), anti-arrítmicos (amiodarona), anti-psicóticos (fenotiacinas), anti-acné (isotretinoina), etc. Si usted toma alguno de ellos, evite el sol.
          • Extremar precauciones si se está trasplantado de algún órgano o si se padece: Lupus eritematoso, dermatomiositis, vitíligo, melasma, xeroderma pigmentoso, cualquier tipo de cáncer de piel y alguna otra enfermedad que su médico le haya comentado que se active con la luz

              Por último, para gozar de unas vacaciones perfectas, evita cami­nar descalzo o sentarse en superficies arenosas sin protección (tape­te, toalla, silla, etc), así habrá menos riesgos de inocularse partículas virales (verrugas) o adquirir parasitosis como la larva migrans.

               

               

                

              Observe siempre las indicaciones que dejen en la habitación de su hotel sobre la posibilidad de adquirir enfermedades transmitidas por el agua de mar (erupción del bañista, picaduras de aguamala, etc). Evite comer cítricos en la playa o al aire libre, pues cuando éstos caen sobre la piel y se exponen al sol, causan quemaduras hasta de segundo grado e hiperpigmentación (fitofotodermatitis). Si gusta del senderismo, use siempre pantalón largo y no se aleje de los ca­minos, pues podría entrar en contacto con hierbas o plantas tóxicas. Si lamentablemente presenta algún síntoma en la piel, como ardor, comezón, dolor, enrojecimiento, ampollas, etc. Consulta siempre a su dermatólogo.

               

              Fuente:

              Dra. María Graciela Guzmán Perera / Dermatóloga / graceguzano07@gmail.com

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